domingo, 17 de febrero de 2013

Cumpleaños felices, cumpleaños feliz.



Cada 17 de febrero me pongo tacos, es que mi mejor amiga es algo especial. Nuestra amistad comenzó en el año 97 cuando estábamos en cuarto grado de primaria en el colegio Sor Ana de los Ángeles. Yo una niña tímida, con corte de ñoñi, con una maleta a ruedas en una mano y una lonchera en la otra, recuerdo entrar a un aula del segundo piso, el 4to. "B"...

Aquel primer día no hablé con nadie porque todos se conocían y yo no me atrevía ni si quiera a moverme de mi asiento. Entre el grupo de los `antiguos` estaba ella, Kelly, una niña de cabello ondulado extremadamente llamativo, de ojos grandes y super desenvuelta. Ese primer día de clases, insisto, no hablé con nadie, mi extremada timidez no me lo permitió nunca.

Ella y yo no nos hicimos amigas inmediatamente, pasó medio año hasta que un grupo de adolescentes salseros nos juntó. Así es, la fiebre desenfrenada, la primera ilusión de niñas y la salsa hizo que nos hiciéramos amigas, hermanas y confidentes hasta el día de hoy.

Llevamos dieciseis años de amistad en la cual nos habremos peleado o resentido pocas veces, es que en realidad es difícil pelearse con alguien que para todo te suelta un chiste y te hace reír. Allí está la clave de nuestra amistad, reímos mucho, reímos a pesar de todo, a pesar de la vida y el mundo.

Nuestra lealtad y hermandad durará siempre y de eso sí estoy segura, a pesar de estar completamente de acuerdo con las sabias palabras de Hector Lavoe en que "nada dura para siempre", pero maestro, la amistad sí. 

Hoy mi mejor amiga cumple veinticinco años de los cuales más de la mitad he estado a su lado. Me conoce y la conozco a la perfección y solo me queda agradecerle a la vida por poner en mi paso por  el mundo a Kelly quién me ha dado una amistad verdadera con buenas dosis de desahuevina y jalones de orejas.

Buen cumpleaños feliz, hoy y siempre, para ti hermana.

Atentamente,

Victoria Meneses





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