martes, 16 de abril de 2013

Conversando con el F


"Memorias de Daniel F" Les recomiendo darle play mientras leen la entrevista.

ENTREVISTA A DANIEL F




“Soy un feo con autoestima alta”

“Me asomé un 4 de enero,  hubo espanto en derredores,  el barrio estaba hecho rumores,  el anticristo ha llegado señores”  Estas líneas forman parte de la primera estrofa de la canción “Memorias” de Daniel Augusto Valdivia Fernández, o más conocido como Daniel F. En ella cuenta por casi seis minutos las experiencias y anécdotas de su vida. Nació en Lima como dice su canción, un 4 de enero de 1961 y vivió junto a su familia en una unidad vecinal del Cercado de Lima hasta que llegó el momento de mudarse con su novia a un departamento en Miraflores. Es hincha del Sport boys del Callao y estudió en el colegio Hipólito Unanue, de Mirones, el cual abandonó en cuarto de secundaria porque, a pesar de ser un adolescente, se daba cuenta de que el sistema educativo era una porquería y que los alumnos eran la última rueda del coche. Sin embargo, la pasión por la lectura siempre estuvo presente en su vida. A los 14 años empezó a leer a Nietzsche. “Solo leía a Nietzche desde chiquito, lo releía y lo releía y me `Nietzsche` por todos lados. Todos sus libros me los leía a cada rato, es bien virulento y fuerte”. El F ahora tiene 52 años, no sabe manejar bicicleta ni mucho menos un auto y si pudiera retroceder el tiempo jamás volvería a prestar un libro, disco o revista. El único vicio que tuvo y que lo aisló por un tiempo de la gente fueron los videojuegos, pero nunca se enganchó con alguna droga a pesar de que en su entorno siempre estuvo presente. Hace ejercicios de mes en mes pero sí se preocupa en cuidar su alimentación. No come carnes rojas ni blancas. Actualmente es la voz principal de una de las mejores bandas del rock nacional: Leuzemia. Aparte compone canciones y le gusta escribir; sin embargo no se considera un músico profesional ni tampoco un escritor. Aún se ve y siente como un chibolo de `veintitantos` porque para él el tiempo pasa pero no existe, no se da cuenta ni preocupa de ello. “No tengo problemas con  las fechas sino con el tiempo pues se me hace raro”

Son las seis de la tarde y el punto de encuentro es un parque de Miraflores frente a su casa. Llega con casi media hora de retraso con su típica gorra negra, en buzo y en sandalias. No me pide disculpas por la tardanza, tampoco las esperaba. Entre tardones no nos vamos a leer las manos. Él es un hombre que va de frente al grano por eso me pregunta esbozando una ligera incomodidad “¿Cuánto va a durar el asunto?” Su  seria curiosidad me intimidó, no lo puedo negar, así que inmediatamente contesté titubeante que solo demoraríamos media hora pues su desdén y sus respuestas monosilábicas, al inicio, me hicieron pensar que esta entrevista estaba perdida.

¿Hace cuánto tiempo vives acá?
No sé.
¿Por qué te mudaste?
Porque sí.
¿Te gusta Miraflores?
Mmm… me da igual.

En ese momento, más que sentir impotencia por un trabajo perdido sentía pena porque la imagen que tenía del F se desvanecía. Es que ese es mi mayor problema, idealizo mucho a las personas. Sin embargo hice mi lucha. En mi intento por hacerle más preguntas, un movimiento mío hizo que el mp3 se activara en mi bolsillo. “¿Son los shains? ¡Puta es una bandaza huevón!  Y esa fue la canción mágica que hizo posible que Daniel cambiara de talante y no dejáramos de hablar por más de dos horas. Mientras simula el sonido de la guitarra entusiasmado por el tema de los Shains, le pregunté si extraña los años 70s u 80s. “Los 70s sí, los 80s no. Los 80s fueron una mierda, quién va a extrañar. “Hubo 50 mil muertos, una crisis total de las instituciones, no había moral, no había nada.  Los 80s fue la peor época. Que me disculpen todos los músicos ochenteros pero fue una porquería. Lo único bueno que encontraba era el hardcore y algo de new wave. Después todo lo demás era un sonido muy plástico, las baterías eran de mentira, los músicos lo hacían todo con maquinitas. En el aspecto local lo que más abundaba era la carencia”. Para el F en aquella época tener un instrumento propio era un lujo. Tener una guitarra o un teclado no estaba dentro de sus posibilidades a pesar de que Leuzemia ya era una banda con tiempo de formación. “Yo nunca tuve instrumentos, recién en el siglo XXI conseguí una guitarra es por eso que todos los 80s y 90s en las fotos de los conciertos siempre salgo con  guitarras distintas. La gente dirá, ese huevón cuántas guitarras tiene y en realidad no tenía ninguna. Me prestaban en los conciertos, alquilaba para ese fin, hasta que nos salió un viaje a Chile y entonces ya me iba a dar vergüenza ir al extranjero y pedir una guitarra.  Así que entre todos los de la banda hicimos un esfuerzo y conseguimos una guitarra.”

Arguyo que ahora él es una estrella de rock y que ya no debe de pasar esas carencias. Me interrumpe antes de terminar la frase. Escéptico y levantando los hombros me dice que nadie lo conoce. “¿Quién me conoce? Nadie me conoce”  Es conocido y respetado en la movida subte, pero afirma que eso no lo hace ni más ni menos famoso. A pesar de que ama tocar su guitarra y cantar, detesta estar en el escenario pues si por él fuera no saldría de su casa nunca y es que aunque no parezca el F es una persona mil por ciento hogareña. “Lo único que siento cuando estoy en el escenario es en el momento en que me tengo que ir. Subo al escenario y yo ya estoy pensando `ta que` todavía faltan dos horas para irme. No me gusta el escenario, nunca me ha gustado.” ¿Entonces por qué haces conciertos? “Porque lo considero necesario para todo. Si alguien viene y me dice que por las canciones que hice le salvé la vida entonces ya hice algo.  Quiere decir que eso que estoy haciendo vale la pena y que no debería dejar de hacerlo.  Mi sueño en la música era ser compositor, que alguien cante o toque mi canción ahí estaría feliz. Puta, estaría Happy. No tendría que salir de mi casa nunca. Detesto salir de mi casa. Ya en el peor de los casos sería segunda guitarra detrás de todo el mundo para  no cantar ni nada pero nunca hubo otro que cante así que yo cubrí ese puesto, cagado.”  

Daniel no cree que tenga buena voz, pero le gusta como se escucha a pesar de que no sea una voz de cantante. Tampoco cree que sepa tocar guitarra como los grandes pues afirma que lo que él hace es solo rascar la guitarra. A la música lo llevó su pasión desenfrenada por Pink Floyd desde pequeño y la aparición de grupos argentinos como Almendra, Aquelarre, Sui Generis, etc. “Yo había pensado estar aquí un par de años y luego  trabajar en  otras cosas pero al final la vida nos lleva por otros rumbos. Comienzas a tener respuesta de la gente que le dan al asunto y cuando te das cuenta ya pasaron 20 años. Conmigo este julio cumplo 30 años  de estar cantando y tocando en un escenario y yo ni cuenta me he dado. Es raro ver que uno siga haciendo lo que le gusta hacer. Yo hago música, estoy con los amigos de cuando en cuando, puedo estar solo en mi casa o con mi novia.”

Su casa es su centro de operaciones. Desde que se levanta a las cinco de la  mañana entra a la computadora a ver una que otra propuesta, a trabajar en los programas donde él mismo diseña la publicidad de sus conciertos, las portadas de sus discos o libros. “Yo no tengo porque salir, no tengo ningún trabajo formal a fuera, ningún jefe que me espera.” Y es que el F es uno de los pocos, si es que no es el único en nuestro país, que se puede dar el lujo de decir que vive de lo que le gusta hacer: la música.

Las letras de sus canciones están basadas en sus experiencias personales, por eso muchos nos hemos identificado con los miles de temas de su basta discografía. Para él es una experiencia rara pero bonita que todos los  que solemos ir a sus conciertos tengamos afinidad con sus temas. “Es una experiencia bacán que tú escribas algo y de pronto alguien te diga que eso es fantástico, que cuándo sale  el otro tema y de pronto se tatúan tu cara en sus brazos o en alguna parte del cuerpo eso se siente raro, no me la creo. ¿No te gusta? “No, no es que no me guste, al contrario, a quien no le va a gustar pero es raro porque yo hago canciones para mí.”


En los 80s los temas de Leuzemia eran melancólicos pues en aquella época era un Daniel F que estaba solo sentimentalmente hasta que apareció una princesa en su vida. Tatiana, es el amor que está a su lado hace diez años si es que no son veinte como él mismo dice. “Ella nunca fue mi fan, pero se enamoró de la persona que cantaba esas canciones. Se acercó a mí y  logró comunicarse conmigo.” Y él la quiere desde entonces. Su novia ha sido la única chica con la que ha estado en una relación de verdad. Antes de conocerla nunca se había acercado a una mujer y no por esperar a que ellas se acercasen sino por ser tímido y por sentirse terriblemente feo. Problema que lo llevó a querer suicidarse a los 14 años con una sobredosis de pastillas porque, de alguna manera, si iba a morir tenía que ser como un rockero. Felizmente estas solo lograron que durmiera un día entero sin que nadie se diera cuenta en aquella casa de la unidad vecinal. “Soy feo desde chiquito. Hay un concepto y estándar de belleza masculina y femenina que existe y yo no estoy dentro de esos esquemas, no estoy en el diagrama de la perfección. Pero eso sí, soy un feo con autoestima alta. Yo tengo la autoestima ultravolando. Yo me quiero mucho, me doy besos todo el tiempo y me felicito todo el rato, pero sin olvidar lo otro, o sea sé ubicarme en el mundo en que estoy. Yo siempre he tenido las cosas bastante claras desde chiquito y feo soy y seré hasta el final.”  Me cuenta que por eso la F acompaña su nombre. Es una “f” de feo y no por su segundo apellido que justo da la casualidad es Fernández.

Este feo no se avergüenza de aquel loco intento de suicidio que tuvo de pequeño pues estaba haciendo lo que quería hacer en ese momento, solo que no pasó nada, me dice en un tono cómico. “Generalmente cuando uno es adolescente y tiene algún drama seguro es porque tiene esa inquietud de que no pertenece a ningún sitio, no encajas en ningún lugar. Entonces te sientes solo, rechazado, eres un paria y terminas suicidándote. Yo estaba en esos caminos pero lo que me amarró a la vida fue la música. Si en los 70s no hubiera habido tanta buena música o lecturas ya me hubiese suicidado hace rato. Si solo hubiese habido música más de mi disgusto hace rato me hubiera matado. Ahora vino este compadre Daniel Ripoll. Él es uno de los responsables de que yo siga vivo. Si tú vas as a mi casa hay toda una ruma de revistas Pelo. Todos los días agarro una revista y la leo, me tiro a mi cama como si fuera la primera vez que las leyera.” El F es un apasionado de las revistas y los libros de rock, todo un coleccionista. Esto le ha permitido tener un gran conocimiento del origen del rock and roll en el mundo, especialmente en Latinoamérica. Los tres libros que ha publicado y el cuarto, que está por salir este año, tratan de esa influencia en la escena del rock nacional y en donde rinde tributo a grupos legendarios como Los Shains, Los Yorks, Belkings, Los Saicos y toda esa música subterránea que salió a principios de los 70s.

Para Daniel el rock and roll lo es todo pero admite que para hacer música en el Perú se debe tener suerte. “Acá hay harta gente que tiene un súper talento  pero que no los ve ni su tía. Nadie compraría sus discos así nomás.”  Le pregunto si el gobierno en el país apoya a los músicos pero los gestos de indignación en su cara me responden sin necesidad de una respuesta. “Ta que esa  palabra siempre me ha dado vergüenza. Apoyar.  Yo nunca he pedido apoyo de nadie. Eso de que la radio y el Estado no nos apoyan a mí francamente me da vergüenza. Estar esperanzado en las dádivas de gente que no tiene nada que ver con tu talento o habilidad es una porquería. Yo no he apoyado esto que están haciendo de que el rock peruano lo pasen por radio  y sería bueno porque así los grupos peruanos llegarían a las radios. Pero ese nunca será mi caso porque yo nunca le voy a tocar la puerta a nadie y ahora menos que ya la hice

¿Te sientes un ganador?
Claro. Sí ya la hice hace tiempo. Contesta riéndose el feo de autoestima alta.

El F es un ganador pero no lo hace feliz reconocerlo en una sociedad tan desigual y casi olvidada por el gobierno. No lo han invitado a participar en ningún grupo político a pesar de ser un activista en apoyar campañas cuando está en juego la democracia y es la  corrupción la que lleva la batuta. Por eso lo vimos presente en todo el proceso de lucha contra la revocatoria. A él no le interesa entrar en política pues está orgulloso de ser anarquista, no cree en los buenos gobiernos pero sí en que la gente puede luchar para que eso pase. “Si hay que salir a las calles  a protestar hay que hacerlo. Se debe promover más la participación ciudadana para que las cosas vayan bien. A mí lo que me falta ver, carajo, es que las cosas en la sociedad estén funcionando. Tenemos una tara en la música que es la imitación. Todo el tiempo estamos imitando, copiando o plagiando. Tenemos esa pequeña mala suerte con los músicos y con todo.”

La imitación y la copia son los problemas mayores con los que luchan todos los músicos que no es igual a la piratería me cuenta el F. Esta no le molesta en lo absoluto pues hay mucha gente que hace ventas ilegales por necesidad y si eso le da de comer a su familia, él feliz. Sin embargo sí está en contra de algunos negociantes que se aprovechan del talento de otros. “Cuando se comenzó a piratear los discos de rock peruano, yo estaba molesto porque no me pirateaban.  A todos los grupos los pirateaban y del ambiente subte los únicos pirateados eran Los Mojarras. A mí me llegaba al pincho, no puede ser `conchasumadre` eso quiere decir que la gente le estaba pidiendo más Mojarras que Leuzemia. Hasta que llegó un lindo día en que vi mi disco pirateado y dije que bacán `conchasumadre` hasta que por fin.”

El `Washiman` interrumpe la conversación para decirnos que ya eran más de las 8 y que cerrarían el parque. El día había oscurecido y la conversación marchaba sobre ruedas. Así que, para no abusar más de su tiempo, aunque me confiesa que no tiene nada importante que hacer, aproveché para hacerle las preguntas finales que tenía apuntadas en el block de notas.

Daniel en una frase que opinas de…

Silvio Rodríguez… Genio, Ubiergo… Maestro, A la mierda los demás… consigna, Leuzemia… mi vida, Tatiana…más mi vida, Daniel Ripoll… responsable de que siga vivo, Fujimori…responsable de que siga vivo para poder ver a esa basura que se pudra en la cárcel, la pobreza en el Perú… algo que se debe remediar si o si, videojuegos…un vicio, tu familia…lo mejor q me pudo haber pasado, Susana villarán… alguien que se defendió con muchas ganas y espero que corresponda a ese esfuerzo, Joaquín Sabina…un taurino, Alan García…un carnicero, la música criolla…es algo que se quedó en el tiempo, el futbol peruano… algo que se quedó en la letrina, Sport Boys… algo que se quedó en la segunda división jajaj, la educación en el Perú… algo que se quedó muy muy atrás en nuestro país, el rock argentino…muy especial, la política en el Perú…la utopia, Marco Tulio…asu madre Turbio pues, Quilca… eterna, Nietzsche… eterno, Barranco… semi eterno, Dios… gracias a dios soy ateo, Charly Garcia… un drogadicto, la muerte…la espero sin miedo, Daniel f… feo.