domingo, 15 de junio de 2014

NO SÉ BESAR




La noche iba a ser depresiva, lo sabía. Por eso me negué a quedarme en casa el viernes pasado. Busqué algo de dinero y encontré veinte lucas en una mochila. Cogí mi cartera, me pinté los labios de rojo, me puse los audífonos y me quité de casa con el floro de que tenía chamba toda la madrugada. Ese día no quería regresar. Mala idea una vez más.

Mi destino era el Centro de Lima.  Primero, al Bar de Ciro y luego a cualquier lugar, a cualquier punto de la ciudad. Hice la ruta de siempre para llegar a Quilca, latear por Wilson y Paseo Colón. Si quiero ver putas y travestis en acción cojo la Av. España y bajo hasta Colmena. Ese día por complacer mi morbo opté por esta última opción. Otra mala idea. Mientras caminaba por ahí, un hijo de puta me metió la mano. Quise sacarle la mierda pero el muy cabrón se fue corriendo cagándose de risa.

Prendí un pucho para botar mi cólera y aceleré el paso hasta llegar a "Don Lucho". Al entrar sonaba Tabaco y Ron. Me senté en la mesa de al fondo y pedí una Pilsen helada. El lugar no estaba tan lleno. Si entraba algún conocido podía darme cuenta y lo invitaba a compartir mi chela. Sin embargo,  nadie apareció por esa puerta. Tampoco había salido en busca de compañía.

Con dos chelas encima, quería seguir la noche donde sea. Así que me metí a cualquier antrucho donde no cobren entrada. Con mis últimas diez lucas pedí un Chilcano que pretendía hacer durar un buen rato hasta que cualquier borracho me invitara más trago. El setlist aún estaba tranqui, sonaba El che y los Rolling Stones, como para hacerme recordar por qué había salido a ahogarme en un bar.

No sé si fue la melancolía o las ganas de pasarla bien las que me embriagaron, pero a la medianoche estaba lo suficientemente empilada como para pararme a bailar sola todas las canciones que me diera la gana. Mientras lo hacía, me di cuenta de que en la otra mesa estaba sentado un ex que había llegado de Uruguay hacía un par de meses. Quise llamar su atención y lo conseguí. Se acercó a saludarme y me invitó  a compartir unas las chelas. Acepté.

La noche avanzaba y la música mejoraba. Mientras bailábamos, nos mirábamos fijamente a los ojos de rato en rato, con una mirada cómplice como si supiéramos dónde íbamos a terminar esa noche. Cuando regresábamos a la mesa para seguir embriagándonos, conversábamos de lo que había sucedido en nuestras vidas en estos últimos tres años. Le conté que, por fin, había acabado la universidad, que trabajaba en un diario chicha y nunca llegaba a fin de mes. Él me contó que seguía sin tener ahorros en el banco y que se había enamorado. Sentí celos pero me alegré.

Para evitar que me contara de sus amores, lo saqué a bailar Los días y las sombras, un tema de  Voz Propia que justo sonó en el bar. Bailamos esa canción como locos porque nos hacía recordar los buenos tiempos de bohemia y sexo que pasamos durante un largo año. Días maravillosos en que las noches se acababan al día siguiente entre música, vinos y porros. Vivir el momento era la realidad. No enamorarse la condición. Y, finalmente, el compromiso y el fracaso, los dos grandes temores en nuestra `relación’.

Hay que morir cada noche
con el sol y con el día
volver a nacer

Fueron  tantos los  recuerdos en ese momento que no me aguanté más y lo besé. El beso fue extraño, feo y amargo. Él también lo notó. Separó su cuerpo del mío y me dijo que yo no sabía besar. Le pedí un chance más y no funcionó. Mientras sonaban los últimos acordes de la canción, tuvimos un par de intentos fallidos que nos bajaron la adrenalina de terminar la noche en un telo cercano. 


No sé besar, si supiera te besaría. . . ¿Cómo es que se colocan las narices?

martes, 10 de junio de 2014

"EL HOMBRE CONFLICTUADO CON SUS PROPIOS DESIGNIOS"





Foto: Solange Ávila
Tema: El hombre conflictuado con sus propios designios de Leuzemia



En la Colina de los Duendes 
en esa ciudadela de telarañas y de eternos enigmas sin brazos 
había una multitud de remolinos. 
En medio, estaba akella voz infrecuente 
pregonando el latido de los sueños en el rígido canto de sus ojos 
ke me incitaron a besar el torrente más cansado de tus labios. 

Navegaba entre las piernas de tus dedos 
y de pronto una luz se sentó 
Anda en busca de un sueño: 
No me kites el Aire 
no me kiten el Sol 
Salí en busca de las cosas ke nunca necesitaré 
Porke akí... 

Puedo ser feliz de muchas otras formas, 
puedo ser feliz complicándome las cosas 
Conversando kon la Noche 
indagando si la Luna se ha mudado o se esconde 
Pues la llamo y no responde... 

Salí en busca de las cosas ke nunca necesitaré 
Porke yo akí... 

Puedo ser Feliz sin Dios y sin Banderas 
sin más estandarte ke dos tibias y una calavera 

Puedo ser Feliz sin Patria ni Fronteras 
sin más fundamento ke una flor o tu rivera 

Puedo ser Feliz sin Políticos de Mierda 
sin moneda, policia o animales en mi dieta 

Puedo ser Feliz sin toda esa cagada! 
sin más ideal ke una lluvia o tu Mirada 

Puedo ser Feliz sin ti, pero no Kiero 
porké iba yo a dejar este suicidio placentero, 
y además porke te Kiero, 
como un loco te espero, 
entre las piernas de tus dedos...

lunes, 9 de junio de 2014

ESTAS GANAS DE NADA


La maldita depresión  parece no terminar nunca, al contrario, se sigue prolongando. . . ¿dónde está El Chapulin Colorado para que me saque de esta?