domingo, 31 de marzo de 2013

LA NOCHE de los Salmones



El día del esperado tributo a Andrés Calamaro había llegado. Viernes 29 de marzo, la entrañable y mágica Noche de Barranco abriría sus puertas para concentrar por unas horas a todos los salmones dispersos en esta gran ciudad, aunque a veces Lima nos quede chica. Eran las diez en punto y ya habían algunas personas haciendo cola en la puerta. Llegué sola al lugar como todo un Socio de la soledad pues hasta ahora no encuentro a alguien que sea tan hincha de Andrelo como yo, o  tal vez sí, pero ya es pretérito. 

Una vez adentro, después de anunciarme con Diana como la flaca que había ganado la entrada vía Facebook para la tocada, fui de frente hacia la barra a sentarme. Desde allí  veía como La Noche se llenaba en cuestión de segundos. Para las once y media el bar reventaba y toda la gentita ya se estaba empilando con los tragos. En la pantalla se proyectaba el último concierto de Andrés en Perú y toda la catarsis de aquel inolvidable 11 de noviembre del 2010. Con esas imágenes la expectativa de la gente por escuchar a la banda crecía, algunos cantaban mirando la pantalla y otros comenzaban a presionar con sus silbidos para escuchar  de una vez por todas al espíritu del Salmón entre los Out Put.



Se apagan las luces. La banda aparece en el escenario y suenan los primeros acordes de Carnaval de Brasil, temón de La lengua Popular. Todos empezamos a cantar a voz en cuello, a alzar los brazos, a recordar, a suspirar y a dedicar. Cuando terminó la primera canción todos sabíamos que una gran noche nos esperaba con estos capos sobre la tarima. Lo que no existe más me agarró por sorpresa y me compré una chela, esta canción lo merecía. Los primeros temas del Salmón ya habían hecho efecto entre nosotros. Todos teníamos inyectada una gran dosis de éxtasis que nos recorría por todo el cuerpo. En ese momento me olvidé que había ido sola y que no conocía a nadie. La emoción desenfrenada y disfrute de toda la gente con cada canción  me hizo sentir más acompañada que nunca pues al parecer todos compartíamos la misma pasión por Andrelo. 

Comencé a registrar con la cámara todo ese furor y euforia que se vivía en La Noche. Con mi compañera me desplazaba de un lugar a otro para poder tomar algunas fotos. Así conocí a algunas personas, en especial a dos compañeros, otros salmones solitarios con los que disfruté el resto de la noche los temas de Calamaro entre chelas, gallos y fotografías.



Cuando la tocada estaba en su punto más álgido, un broder, que lamentablemente no recuerdo el nombre para poder darle los créditos necesarios, subió al escenario a cantar con la voz de  Miguel Abuelo Cosas mías y  Lunes por la madrugada. Toda La Noche se estremeció y se vino abajo. Comenzamos a cantar, a saltar y a decirnos salud de mesa en mesa. Los que estaban sentados se pararon en una para ser parte de esa adrenalida que revivía a los Abuelos de la nada.




El furor crecía minuto a minuto. Out Put nos hacía viajar en una máquina del tiempo hacia los últimos conciertos de Andrelo en Lima. Cuando te conocí, Ok perdón, Me estás atrapando otra vez, Soy Tuyo, que me agarró en plena faena fotogrófica, Me arde, Crímenes perfectos fueron otra tanda de canciones con las que la banda enloquecía a la gente. Yo trataba de captar los primeros planos de las expresiones de algunos salmones pero a veces se me hacía imposible no dejar de cantar y cerrar los ojos hasta quedarme ronca.

Para bajarnos un poco las revoluciones la banda hizo un pequeño corte. Algunos de los músicos se dieron un  merecido y corto descanso solo se quedaron en el escenario la voz del grupo y el pianista para regalarnos dos tremendas canciones como No me pidas que no sea un inocente y Como dos extraños. ¡Qué gran intermedio¡ Todo un trip hacia el baúl de los recuerdos. Algunas parejas se hacían demostraciones de amor con la letra de Como dos extraños, otros solos cantábamos por el placer de cantar porque Cantar es disparar contra el olvido . . .



La atmósfera estaba melancólica. La gente se puso filin, así que la banda decidió regalarnos algo de rock an roll para levantar un poco el ánimo de algunos corazones alicaídos con Sin documentos, Me arde, El Salmón, Todavía una canción de amor. Pffff..... Una vez más mandamos abajo aquel recinto que nos recibió un Viernes Santo hasta las primeras horas de un Sábado de Gloria. . .


Estoy tratando de decirte que
me desespero de esperarte

que no salgo a buscarte porque se

que corro el riesgo de encontrarte

que me sigo mordiendo noche y día

las uñas del rencor

que te sigo debiendo todavía

una canción de amor.


La noche iba llegando a su fin. La banda tocó las primeras estrofas de El Cantante, el cover que le hacen Calamaro y Vicentico al maestro Hector Lavoe, y nos dejó con la adrenalina entre los dientes. Aún podíamos sacar fuerzas de donde sea para seguir cantando, saltando y recordando con las canciones del compañero Calamaro pero ni modo todo tiene su final y nada dura para siempre. La banda realmente se lució y el escenario les quedó chico.

Aquel viernes La Noche fue tomada por los Salmones. Muchos corazones y recuerdos se atrincheraron en las paredes del lugar bajo las filas del  Capitán Porrito. 

















¡Buena Suerte y hasta luego compañeros!

sábado, 16 de marzo de 2013

La chamba


La chamba empezó hace una semana. La desesperada búsqueda por encontrar  trabajo dio resultados recién al final de las vacaciones de verano. La hora de entrada en la redacción es a las 5:30 a.m.,  pues las notas deben de estar colgadas en la web a las 8 de la mañana. Han pasado algunos días mi primer trabajo como practicante y aún tengo el entusiasmo y las ganas intactas; sin embargo no sé como será a partir del lunes que comiencen las clases . . .

El despertador suena  estruendoso a las 4 de la mañana, el sonido es parecido al intro de Tráfico por Katmandú de Fito. Intento apagarlo y programarlo para que me alerte dentro de 10 minutos pero la conciencia me detiene y finalmente me levanta de la cama. Prendo las luces y el televisor soñolienta, abro las ventanas y todo está oscuro. Mis viejos roncan en el cuarto de al lado y en la calle no se escuchan ni los grillos.

Mientras espero que la terma se caliente acomodo en mi gigante maleta todo lo del día, toda mi vida. Comida (PRIMORDIAL 1)  laptop, ropa para el gimnasio, para la chamba, zapatillas, agua, reprodructor de música (PRIMORDIAL 2), algún vino pedido por vender, un libro, shampoo, jabón, etc. A pesar de la bulla que hago y de las luces prendidas nadie se levanta en casa, ni Toby, aun para él es de noche.

Salgo de casa, me persigno y  presiono play en el mp3. Suena Meet me in the Morning de Bob Dylan, qué precisa. Son las cinco de la mañana y todo continúa oscuro y silencioso, solo la panadería de la esquina de mi casa tiene las rejas entreabiertas y las luces prendidas. En el paradero el carro demora en pasar, seguro algunos aún no salen de la estación, solo pasan taxis que se detienen a mi costado, de los cuales no presto atención porque tengo la bulla a todo volumen en mis oídos. 

Son 5:15 y el único carro que pasa solo me deja hasta cierta cuadra de la Brasil pero no me lleva a donde queda la chamba, a la Av. Ejército. Subo al micro y bajo en la cuadra 12 de la Brasil a esperar por el TRANSNASA, la combi grande de color plomo y anaranjado. Adentro algunos duermen, algunos se han bañado y otros están a medio lavar con olor y semblante a cama. Mientras el carro avanza aprovecho la ruta para tomar el desayuno que preparé antes de salir ya que apenas llegue a la chamba tengo que leer periódicos y tipear a toda velocidad sin respirar.

Paso el Larco Herrera, esquina baja. Aún sigue oscuro, son 5:35, marco con el dedo al entrar, subo hacia la redacción que está en el último piso de toda la empresa, mi jefa ya llegó y me mira con cara de "cinco minutos de retraso". Hola Giuliana, buenos días Victoria, ahí están los periódicos. Es estricta en todo lo relacionado al trabajo pero no puedo negar que hemos simpatizado bien, escucha buena música, le gusta Charly y quiere que le pase todas mis dietas para una buena alimentación. 

La adrenalina que se vive en el área de prensa es tal cual me la imaginaba, es como decía un profesor el ciclo pasado y como me dice Giuliana a cada rato: "La noticia es para ayer". En esta semana he cometido algunos errores y  mis resondrones me han caído. Un error en la noticia es garrafal pues te leerán. Espero que esos lapsus se queden en la semana que pasó, no me gustaría acomodar nuevamente todos los periódicos desparramados en toda la oficina como castigo. 

Mañana es domingo y también trabajaré, el horario de entrada será a las 6 de la mañana. Hoy es cumpleaños de una amiga e iré a saludar, no sé si me necee con las chelas o tal vez el sueño me venza, como ayer, pero sino será como dice Sabina "Olvidate del reloj, nadie se ha muerto por ir sin dormir una vez al currelo". La prensilla es como menciona  R. Kapucinski en El Mundo de hoy, los periodistas somos como los doctores, no hay domingos ni feriados. 


domingo, 10 de marzo de 2013

MARES 7 FESTIVAL

 


    Desde que se anunció la segunda edición del Festival Siete Mares, hace algunos meses, amenazó con hacer vibrar y enloquecer Lima, y así fue. Todos los que estuvimos presentes cantando, saltando y bailando hasta el amanecer ayer en el Parque de la Exposición con más de veinte bandas en escena podemos dar fe de eso si es que para estas horas del día ya hemos revivido de aquella fiesta de la música. 

El concierto empezó desde el mediodía y Lima estaba lista. Todos sabíamos lo que nos esperaba detrás de las rejas y de los VIPS que cuidaban las puertas de aquel parque. Los primeros grupos en tocar fueron Batuke Changó, Manu Da Banda, Colectivo Circo Band, Ray Callao y Olaya Sound System. Bandas que empezaron a poner en ambiente al público que estaba desde temprano y a los que poco a poco iban llegando. 

Llegué al lugar como a las 4:30, la cercanía de mi casa al parque permitieron que haga todos mis "deberes" y comparta un rato con la familia para que luego no se espanten por llegar al día siguiente. Al entrar  busco  a mis amigos con la mirada, veo a gente de todas la generaciones, adultos, jóvenes y niños, jugando, conversando o sentados sobre el pasto, veo a los vendedores, sonidistas, a un ex amor que me daba ganas de acercarme y decirle: "broder hace cuántos kilos no nos vemos? (miles), gente de prensa, limpieza, etc. 

Encuentro a mi gente y las chelas no se hicieron esperar. Sobre el escenario había un grupo de personas que colocaba los instrumentos de lo que sería Systema Solar, uno de los primeros grupos que hizo bailar y saltar a la mayoría de los presentes. Esa mezcla de cumbia, hip hop, tecno y ricos sonidos colombianos acompañados de una excelente propuesta de arte visual nos hacían saber que estábamos en el Festival Siete Mares, en el Festival de música del mundo. Con Systema Solar, Lima diversa gozaba, tomaba y bailaba bajo el sol que aún seguía en su punto álgido. Había que guardar energías para más tarde pero no importaba.

Es el turno de UCHPA y tengo el honor de decir  que he disfrutado varios shows de estos capos de la música. Su puesta en escena fue increíble, típica de ellos, toda una excelente presentación gráfica entre los bailarines y músicos. Ellos hacen rock en su lengua original, el quechua y Lima al escucharlos vibra y rockea con la cabeza. Ver una coreografía de danzantes, con los trajes típicos de   nuestro país,  al ritmo de los acordes de un rock pesado fue toda una sacada de sombrero a parte de un locón para el público que aplaudía eufórico cada canción.

¿A qué hora sale Bomba, me decía una amiga impaciente? Tranquila, le respondí, hay que disfrutar de la música, mientras un flaco chalaco con son, blus y elegancia hacía su aparición en el escenario, se trataba de  Chaqueta Piaggo. Esta vez era el turno de una salsa más sonera a diferencia de la rica salsa dura de Ray Callao. Ya no había sol, corría un aire fresco y empezaba a oscurecer, algunos aprovecharon en descansar un poco del locurón de UCHPA, otros en comer, ir al baño, comprar chela, etc. Junto al ton y son de Chaqueta, también, aparecían las bellas féminas desinhibidas con sensuales pasos de salsa, algunas bailaban solas, otras con algún chico que caía rendido ante aquellos movimientos y otras entre ellas mismas. 

Lima no se cansa, quiere más, hoy solo queremos bailar, gritar, cantar, saltar, vibrar, reír, beber y fumar, solo hoy. Las pantallas y el sonido jamaiquino del teclado anuncian que es Sargento García quien nos hará bailar por más de media hora. Nunca lo había escuchado pero su apellido es García como el GENIO así que debe de ser bueno. La gente estaba con las pilas puestas otra vez, el reggae y el hip hop junto a unos toques de salsa y cumbia fue otro locurón en el Parque de la Exposición. A estas horas de la noche  todos tenemos los sonidos musicales recorriendo nuestras venas ya que es el efecto de algunas pociones la que nos hace sentirnos así. Bruno García sabe!

Explota la bomba. Liliana Saument sale al escenario con un traje impresionante y energía desbordante, Lima enloquece. Bomba Estéreo está aquí para regalarnos un pedazo de Colombia con sonidos electrónicos. Ella es pequeña pero gigante en el escenario, el público la amó. Todos bailamos, ella hace que uno no quiera parar por más que estemos cansados. Liliana y su Bomba Estéreo son una dinamita musical. "Ponte Bomb", "Agua Sala", "Cosita rica" y otros temas nos tienen saltando de un lado a otro. Es momento de "Fuego" y todo el público revienta junto a las luces sicodélicas del escenario. Fuego manténlo prendido fuego no lo dejes apagar, coreamos todos y ella se ríe con nosotros. Se despiden con "El alma y el cuerpo", nos metimos a Bomba en el bolsillo y ellos se van agradecidos.

La gente está muerta, algunos chorrean en el grass. "¿Quién toca ahora?" "¿Cafe?" "Creo que viene un DJ", "No creo que después de Bomba vengan los Café Tacuba, sería demasiado" "Carajo quién toca ahora".. nadie sabe. Estoy hecha trapo, camino, veo a gente conocida, saludo a algunos y veo a algunos muertos  en el pasto que se perderán el plato de fondo. Mis bros y yo no sabíamos quién vendría pero, por si acaso, pisamos muchos dedos para ir  adelante. Los que estábamos cerca al escenario veíamos que colocaban varios instrumentos, instrumentos que un Dj no necesitaría, ¡CAFETA! se empieza a rumorear entre algunos... ya era medianoche, tal vez sí...

Mientras algunos esperábamos, otros cheleaban y otros conversaban, en eso  se empieza a escuchar un  Pa pa ru pa pa eu eo... Pa pa ru pa pa eu eo! Toda Lima allí adentro empezó a corear la frase mágica y junto a nosotros CAFETA... Nos besamos bailando en medio del lugar, la música ya iba llegando al última compás... tenía la piel chinita mientras cantaba, a mi  costado escucho a un pata decir: "Mierdaaaaaaaaaaa el Baile y el Salón" Café Tacuba estaba en escena señores y el público en plena catarsis. Todos estamos locos y algunos están rendidos atrás porque ya no dan más, es comprensible, pero como yo soy necia saco fuerzas de donde sea y me aguanto el hambre, la sed, el cansancio y las ganas de ir al baño. 

Hola Lima, dice Rubén, mientras se escucha de fondo unos acordes "skaceros" Como te extraño mi amor por qué será, me falta todo en la vida si no estás, cómo te extraño amor que puedo hacer, te extraño tanto que voy a enloqucer... Y esta vez yo dije mierdaaaaaaaaaaaa. Lichi tranquila, me dijeron por ahí. No terminábamos de cantar a todo pulmón este temón y empalmaron con "Ingrata". Rubén empezó con sus movimientos descontrolados en el escenario y todo el parque se transformó, pasaron los temas `filin` y adelante se armó el pogo. "Olita del altamar" Enrique deja el bajo y se aparece con un charango para interpretar este tema cuyo video ha sido grabado en Paracas.

Ven y dime todas esas cosas, invítame a sentarme junto a ti... la primera frase de "Las flores" todos saltamos, cantamos, nos quedamos sin voz, rozamos nuestros cuerpos, sudamos, etc. "Déjate caer" donde los Cafeta nos dejaron babas con su coreografía locona, "El metro", Para poder llegar, para llegar a tus oídos de "Cero y uno", "Chica banda" cantada con Liliana Saument. Lima aún jala, debemos quedar bien ante el grupo o artista que está en el escenario, debemos cantar, saltar y corear hasta los acordes de las guitarras como lo hace el público argentino que es un mar humano en todos los conciertos.

"Esa noche"... No me hubieras dejado esa noche porque esa misma noche encontré un amor , qué tal temón carajo! Los Cafeta no se cansan el flaco Rubén sigue saltando de un lado a otro con su largo y ensortijado cabello. "¿Quieren más Cafe Tacuba? Podemos seguir pero solo con dos condiciones. La primera es que se den un abrazo y la otra es que sigan bailando" Canción tras canción la gente seguía cantando y bailando, era un tonazo. 

Los Cafeta se fueron pero todos sabíamos que regresarían. Al entrar nuevamente a escena sonó "Aprovéchate de mi" y morí, la canción removió vertebras. "Eres" y los que estaban en pareja se cantaban al oído, "De este lado del camino" tema del cual espero cantar algún día como Rubén a todo pulmón: Me amo  y finalmente "El puñal y el corazón" Tenían que irse haciéndonos bailar después de  los tres últimos temas fulminantes. Lima sacaba el último esfuerzo del cuerpo para acompañar a Cafeta hasta el final.

Eran las dos de la mañana y la catarsis se fue del  escenario y junto con ellos  más de la mitad del público. Poco a poco el Parque de la Exposición se quedaba vacío. La gente se iba cansada pero feliz, otros se quedarían hasta el final a esperar por Cumbia All Stars y  DJ Shushupe para seguir con la juerga hasta al día siguiente.

La gente toneó y vibró durante todo el festival, habían dos platos de fondo que eran Bomba Estéreo y Café Tacuba pero particularmente creo que todos los grupos presentaron un espectáculo muy de putamadre en el escenario ayer. Hasta el próximo año Festival Siete Mares, gracias por darnos  una gran dosis de placer musical hasta el amanecer.
















jueves, 7 de marzo de 2013

Sabor amargo

   




Habíamos quedado en salir aquel sábado. Tú estabas entusiasmado en ir a ese lugar tonero y yo no, sin embargo, iba a hacer el esfuerzo denodado de ponerme tacos y un vestido por ti, para ti. Me llamaste muy cariñoso para decirme que ya estabas en camino y antes de cortar dijiste te amo,  yo también. 

Al encontrarnos apareciste bien resguardado por un grupo de gente a los que llamabas amigos pero estoy segura de que a la mitad de ellos a penas y habías conocido hace cinco minutos. Pensé que nuestra salida sería un poco más privada, de dos, de nos... En fin, no importa, total con unos tragos encima todos terminaríamos siendo bros, así no los vuelva a ver nunca más en mi vida. 

Te acercaste y me diste un beso frío a mitad de los labios, a penas y nos saludamos. Me quedé fuera de foco, no parecíamos ser ese par cómplice, ni mucho menos éramos esos dos que solíamos ser cuando estábamos juntos. No importa, pensé, ya pasará. Una vez más me quedé callada y no dije nada. 

Entramos a ese estruendoso lugar y es ahí donde empezaría el enfrentamiento entre ambos bandos. Tú te sentaste al frente de mi con tus "amigos del alma" y yo del otro lado a esperar por ti. Sentada en ese mueble blando de lugar ficho sentía que me hundía hasta el fondo. Para ese momento  de la noche ya estaba molesta, tenía la cara de bulgog que pongo cuando suelo estarlo, estaba decepcionada. Odiaba las risas fingidas de ese grupo, odiaba sus caros celulares, el que posaran cada cinco minutos a la cámara y sus tarjetas de crédito pero más te odiaba a ti por ser así.

¡Salud! Dijo uno de ellos, juntamos todas las botellas de cerveza personales y fue el primer contacto que tuvimos después de una hora. Tomé un sorbo y nunca la chela que amo tanto me había parecido tan amarga. Los tacos comenzaban a hacerme doler los pies, sentía que el diminuto vestido me apretaba, me picaba, el planchado en el pelo empezaba a esponjarse y mi sonrisa metálica a congelarse.

Pasó un poco más de tiempo y creo que al verme hundida en ese mueble blanco y blando te acercaste. ¿Por qué estás tan alejada de mi?, me lo preguntaste tres veces. No contesté, ni te miré.  Me di cuenta que todo tu bando estaba pendiente de mi reacción y tú al notarlo, obviamente, no podías quedar mal ante ellos, no podías quedar humillado por una flaca que cada vez tenía el pelo más esponjado por el planchado que se deshace pasada las doce. Por eso, te paraste, diste una especie de seña a tus "guardaespaldas" y te fuiste del lugar dejándome con media botella de cerveza y en medio de un mundo de frivolidad. 

Sentí como la sangre recorrió todo mi pequeño cuerpo, la cadencia de mi corazón se aceleraba a mil por segundo, quería romperte la cara con uno de los tacos que ya no soportaba. Esperé dentro del lugar no más de quince minutos para salir, para que terminaras de irte y no pensaras que iba detrás de ti. Salí endemoniada, sin embargo, te llamé. Te llamé pero te mandé a la mierda y tú  hiciste lo mismo.

Mayo, 2012