miércoles, 22 de mayo de 2013

EN BUSCA DE UN CINE PORNO







Decidí ir en busca de uno en el Centro de Lima. Estuve cerca a esos locales donde alguna vez fueron escenarios de presentaciones culturales pero que hoy solo se les recuerdan por ser cines porno. Cines donde se puede ver a hombres masturbándose, homosexuales teniendo sexo o a travestis y prostitutas ofreciendo sus servicios en los baños por solo 5 soles. En algunos casos solo por placer sexual.

Sabía que ir a uno de esos lugares sola y tal cual me estaba exponiendo a que me pase de todo. Así que dejé las vinchas de colores, la ropa  ceñida al cuerpo y las cambié por un buzo ancho, una polera y un gorro que cubriera mi desordenado cabello. No pretendía ser un hombre pero sí lo más parecido a un chito. Estaba siguiendo el ejemplo de Gunter Walrraf, quien para ir en busca de historias y tras  la verdad, se ha caracterizado en miles de personajes. Desde un estudiante, un soldado de guerra hasta un simple trabajador.

Mientras caminaba de mi casa hasta el cruce de las avenidas Colmena y Wilson, sentía que toda la gente me miraba. Sentía que sabían que esa no era mi verdadera identidad. Yo misma me hacía en un personaje y temía ser descubierta. Trataba de no mirar a los demás, fruncía el ceño para sentirme más segura pero las cuadras se hacían más eternas. El `disfraz` comenzaba a sofocarme. Yo que amo el invierno y ando en ropas ligeras para sentir ese frío escalofriante en la piel, esta vez estaba tapada hasta el cuello.

Debía llegar al Cine Colmena.  Ya quería estar adentro y ver a todos esos espectadores sedientos de sexo. La curiosidad y el entusiasmo me recorrían por el cuerpo pero también el miedo. Cualquiera de ellos, cegado por la arrechura, podía hacerme lo que quisiese en la butaca o en el baño. Sin embargo, hice caso omiso a mi miedo y recordé una frase que me dijo un amigo hoy cuando le comenté que iría a un cine porno: “¡Tú no aprendes no!”

Lamentablemente, al llegar al Cine Colmena este seguía más clausurado que nunca. Cruzo la avenida y me dirijo al Cine Tacna. Cerrado. Camino dos cuadras hacia abajo, a la altura de Quilca, para ir al Cine Tauro. Cerrado también. Hoy la suerte, como siempre, no me acompañó.

El camino de regreso fue menos entretenido que la ida. Ya no sentía esa expectativa o curiosidad dentro de mí pero sí sentía las miradas encima. ¿Era el gorro? ¿El buzo? ¿El polerón? ¿Los enormes lentes? No me molestaba que me miraran raro porque eso me indicaba que mi caracterización estaba buena; sin embargo, no me sentí realizada hasta que un broder, de esos que te ofrecen tintas a fuera de las galerías de Wilson, dijo la palabra mágica: “Ese Chito”. Gracias bro eso quiere decir que no soy mala en cuanto a los disfraces.

No tengo crónica aún para mi trabajo final pero esta nueva experiencia ha sido muy buena. He ido a muchos lugares, así tal cual, y no encubierta bajo la caracterización de un personaje. Tal vez por no disfrazarme antes pagué más de un sol en A SOL LA BARRA, no pude entrar al PENAL DE LURIGANCHO, me han asaltado varias veces, me han perseguido con piedrones o me han cerrado la puerta en la cara.

La próxima vez que quiera ir a un lugar prohibido pasaré todos los filtros. El peligro no existe, la mala suerte sí. A estas alturas de mi vida me ha pasado de todo a pesar de que  una vez creí que nada iba a pasarme, una vez pensé que nadie iba a matarme  Esas cosas no se las he contado a nadie y jamás lo haré. JAMÁS. Mientras, seguiré buscando historias que contar en cualquier punto de la ciudad, en cualquier punto fuera de ella.

lunes, 20 de mayo de 2013

A LOLO




Un pequeño homenaje a Teodoro Fernández, el gran "Lolo". No soy hincha de la U y últimamente simpatizo con Alianza pero en realidad no le voy ningún equipo y siento envidia. Envidia de toda esa gente que va  un estadio a alentar con alma, corazón y vida al club de sus amores...

Entrevisté a Marina Fernández, hija de Lolo, hace unos años cuando recién comenzaba por el mundillo del periodismo.  Con voz ronca y tímida y sin saber qué  y cómo preguntar ni mucho menos agarrar una cámara y hacer un buen encuadre o un travelling, recuerdo ese día muy bien. Marina fue la primera entrevista formal que hice. Fue la primera persona a quien aceché y perseguí cuando obtuve la dirección de su casa. Fue la primera a quién investigué previamente para no ir sin saber nada. Y con ella sentí los primeros nervios en la barriga de esa curiosidad periodística.

Ese día  conocí a Lolo a través de su hija, a través de fotos y  anécdotas. Sentí  su presencia  en cada rincón de aquella casa ubicada en Jesús María, que por a fuera está cubierta de flores y por dentro es todo un altar de recuerdos.


Este es un video recontra recontra recontra mil por ciento y extremadamente  amateur pero poco importa hoy en el cumpleaños número cien de Lolo. Gracias Lolo por regalarnos un buen fútbol y dejar la pasión y el profesionalismo en la cancha. Hoy 20 de mayo gallinas, monos, pavos, leones y todas las sangres del Perú te recordarán.

jueves, 16 de mayo de 2013

domingo, 12 de mayo de 2013

A LA VIEJA Y A KEMOLY





Guajira, el son te llama, a bailar, a
Gozar.
Guajira, el son te llama, a bailar, a
Gozar.

Amigo pida otra copa, caramba,
Que este cantor le convida.
Que aunque a ustedes no le importa
Voy a hacerles la historia de mi vida.

Amé mucho a una mujer
De mi alma la más querida.
Me traicionó la perdida, caramba
Que ingrato y mal proceder.

Ella me hizo beber
Ella me hizo un perdido
A la droga me tiré, amigo mío,
y a la cárcel fui llevado.

Los amigos me olvidaron
Sólo mi madre lloraba
A Dios pedía y rogaba
Que se salvara su hijo.

Recuerden lo que les digo
Que en la prisión y en la cama
Sólo nuestra madre nos ama, caramba,
no hay dinero, no hay amigos
Linda guajira, mi son te llama!

Y al piano Don Rubén González.
Oiga compay mire quien viene por allí,
Compay barbarito Torres....Special.
Guajira el son te llama, a bailar, a gozar.

Las dos palabras que más
Me llenan de recocijo
Es cuando me dicen hijo, es cuando digo
Mamá.

Guajira el son te llama, a bailar, a gozar.

La madre es un surtidor
De miel que nunca cierra
Es un astro de la tierra
Brilla mucho más que el sol.

Guajira el son te llama, a bailar, a gozar.

No le teme a la negrura
Del vicio y todo su espanto.
Pienso en mi madre
Y su encanto me cubre con su ternura.

sábado, 11 de mayo de 2013

Mi ex novio, el gordo . . .




No sé nada de él. No somos amigos. No tengo su número telefónico ni mucho menos lo tengo en `Face`. La última vez que lo vi fue hace dos meses meses en el Festival 7 mares. Lo vi a lo lejos pero no sé si el logró verme. Me dio gusto sentirlo cerca después de mucho tiempo, después de tantas experiencias, después de tanta vida. Quise acercarme pero no lo vi oportuno. Yo como siempre me iba a acercar efusivamente, pero como siempre, también,el tiro  me iba a ir por la culata, por eso no lo hice. 

Al gordo lo conocí hace nueve años, exactamente en quinto se secundaria. Él entró al colegio en prime año pero recién en quinto  nos hicimos amigos y luego enamorados. Nunca nos habíamos hablado durante cuatro años pero recuerdo haber sido su amiga secreta en alguna oportunidad. . . 

No sé cómo lo conquisté o cómo me conquistó. Solo sé que fue mi primer amor. Así es, el gordo fue la primera persona a la que le dije TE AMO porque realmente lo sentía. Él fue el primero por el que sentí atracción sexual y amor de verdad. La combinación perfecta. Nunca hicimos el amor pero si hubiese habido la oportunidad, tal vez, hubiesen salido destellos muy luminosos por las ventanas. Nos manoseamos por todos lados y experimenté cosas que nunca había hecho nunca con alguna pareja. Él fue  mi primer enamoradito formal.

Recuerdo que era muy celoso al igual que yo. Recuerdo que nos llamábamos cada cinco minutos para saber dónde estábamos. Recuerdo que a veces solo timbraba al teléfono de mi casa en la madrugada y levantaba a toda mi familia y yo era feliz.  Me regalaba una sonrisa porque sabía que era él. Recuerdo que él fue la primera persona que me dedicó una canción: Aún sigo cantando de los Enanitos Verdes. Aquella canción me la escribió a través de una carta.  Carta y cartas que yo también contestaba. No lo voy a negar, cada vez que escucho Aún sigo cantando siempre me acuerdo del gordo, de la buena persona que fue conmigo... de aquel primer amor en mi vida y aveces lo extraño. Lo extraño no como una pareja sino como esa curiosidad de saber de él, de saber si aún me recuerda. Sé que está muy enamorado y me da gusto. No lo envidio porque se lo merece. Las lágrimas se pagan pero luego la vida se encargar de ponerte lo mejor en el camino.

A mi me dio la chiripiolca, patié el tablero feo y lo dejé ir. No me arrepiento pues esa mala actitud me hizo crecer. En algún momento intentamos ser amigos, en realidad en retomar algo pero fue imposible. Aquella vez las pagué yo. A mi primer novio, el gordo, lo recuerdo con todo el cariño del mundo, así él casi no me recuerde o no quiera acordarse de mi. Me gustaría ser su amiga y debatir de política, hablar de música, de libros, de arte, de fotografía, de experiencias buenas y malas, de su vida y mi vida pero es imposible.

Como dice la canción que alguna vez me dedicó porque sé que es nuestra es canción: "En aquel cajón está tu foto llenándose de tierra, hace tanto que no la veo como a vos, te acordás que tiempos aquellos donde todo era un buen motivo para decir te quiero..."

Esta canción no la escuchaba hace años. Hace una semana fui a un bar del centro y una banda en vivo la tocó. Inmediatamente muchos recuerdos vinieron a mi, tú viniste a mi. Te recordé y me conmoví. Inmediatamente me trasladé al 2004 y recordé nuestra felicidad, nuestras conversaciones por teléfono, nuestras cartas, nuestros primeros besos ricos y sus respectivas manoseadas. 

No sé nada de tu vida gordo y en estos momentos mientras escucho Aún sigo cantando de los Enanos me da nostalgia. Me da nostalgia porque en algún momento juramos siempre saber el uno del otro. Prometimos ser amantes si es que uno se casaba con otra persona. ¡Vaya promesa de niños ilusos que no tenían ningún problema en soñar!

Si alguna vez lees estas letras quiero que sepas que siempre serás de los importantes en mi vida. Como dice la canción, el tiempo no ha borrado a la gente que tanto amo, una lección me dio la vida y sigo haciendo lo que el corazón diga. Si alguna vez vuelvo a verte, como dice el F, espero que no reacciones como Perdón madame pero yo a ud. no la conozco, porque yo diré que sí lo recontra conozco. Te diré tú eres  mi ex, el gordo.