"Se me hacía tarde ya me iba, siempre se hace tarde en la ciudad". El reloj daba las 10 de la mañana en el paradero de mi casa y tenía que estar en Barranco a las 10 y 30. Pasaban miles de carros pero ninguno iba a mi lugar. El carro de la línea 29 (blanco con celeste) se estaba haciendo de rogar peor que flaca indignada. Son más de las diez y suena en el mp3 "Al pasar de las horas" de Mar de copas que irónico. A lo lejos se ve por fin que llega el maldito carro. Subo. Me siento EN LA PARTE DE ADELANTE del bus, al costado del chofer. Este es un gordito bonachón que de rato en rato saca su cabeza por la ventada haciéndola de cobrador. Todo Arequipa, Miraflores, Óvalo.
Son las 10 y 8 y aún estamos en el cruce de 28 de Julio con la Av. Arequipa. No llegaré a Barranco en veinte minutos jamás; sin embargo, el gordito bonachón me hizo cambiar de idea a penas se apoderó de la Av. Arequipa y pisó el acelerador. En ese momento casi salgo volando por la ventana ya que para mi mala suerte, no solo había salido tarde sino que el cinturón de seguridad estaba ahí de puro adorno. Srta. puede ponerse el cinturón por encima nomás, por favor, es que sino me ponen papeleta, me dijo el fercho con una mirada cómplice y agarrando el timón con una sola mano.
El `fercho` no respetaba los semáforos, iba a mil por hora. Su premura en la pista me convenía por eso no dije nada a comparación de la demás gente que iba quejándose a cada frenada en seco de nuestro fercho. Por un momento pensé en que ese bus podía chocarse y yo salir disparada por la ventana. Morir aquí y ahora. Mi morbosa mente empezó a maquinar posibles titulares de prensa chicha de lo que sería este accidente y eso me distrajo del peligro que podía estar pasando.
- Mionca choca en la Av. Arequipa y chibola sale disparada por la luna
- Fercho loco mata a estudiante de periodismo en la Av. Arequipa
- Chibola de universidad pituca salió como superman de la ventana de combi asesina y muere al instante.
10 y 17. Mientras mi cabeza pensaba en los titulares de lo que sería mi muerte ya estábamos en Larcomar. Este choche realmente había volado toda la Av. Arequipa. Pasamos la iglesia que está al costado del KFC de Miraflores y el gordito se persigno tres veces. Yo me persigno como cien veces al día porque paso por miles de iglesias todo el día. Es Dios y mi Señor de Muruhuay quienes me cuidan en mis correteos sino ya estaría en la otra. No se preocupe, le dije, estoy acostumbrada a estar en un tránsito perpetuo, soy una pasajera en trance de todas las combis asesinas de Lima caótica, angustiada y sórdida.
-Gracias, paradero baja
10:30 Barranco, Lima Perú

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