"Memorias de Daniel F" Les recomiendo darle play mientras leen la entrevista.
ENTREVISTA A DANIEL F
“Soy
un feo con autoestima alta”
“Me
asomé un 4 de enero, hubo espanto en
derredores, el barrio estaba hecho
rumores, el anticristo ha llegado
señores” Estas líneas
forman parte de la primera estrofa de la canción “Memorias” de Daniel Augusto
Valdivia Fernández, o más conocido como Daniel F. En ella cuenta por casi seis
minutos las experiencias y anécdotas de su vida. Nació en Lima como dice su
canción, un 4 de enero de 1961 y vivió junto a su familia en una unidad vecinal
del Cercado de Lima hasta que llegó el momento de mudarse con su novia a un
departamento en Miraflores. Es hincha del Sport boys del Callao y estudió en el
colegio Hipólito Unanue, de Mirones, el cual abandonó en cuarto de secundaria
porque, a pesar de ser un adolescente, se daba cuenta de que el sistema
educativo era una porquería y que los alumnos eran la última rueda del coche.
Sin embargo, la pasión por la lectura siempre estuvo presente en su vida. A los
14 años empezó a leer a Nietzsche. “Solo
leía a Nietzche desde chiquito, lo releía y lo releía y me `Nietzsche` por
todos lados. Todos sus libros me los leía a cada rato, es bien virulento y
fuerte”. El F ahora tiene 52 años, no sabe manejar bicicleta ni mucho menos
un auto y si pudiera retroceder el tiempo jamás volvería a prestar un libro,
disco o revista. El único vicio que tuvo y que lo aisló por un tiempo de la
gente fueron los videojuegos, pero nunca se enganchó con alguna droga a pesar
de que en su entorno siempre estuvo presente. Hace ejercicios de mes en mes
pero sí se preocupa en cuidar su alimentación. No come carnes rojas ni blancas.
Actualmente es la voz principal de una de las mejores bandas del rock nacional:
Leuzemia. Aparte compone canciones y le gusta escribir; sin embargo no se considera
un músico profesional ni tampoco un escritor. Aún se ve y siente como un
chibolo de `veintitantos` porque para él el tiempo pasa pero no existe, no se
da cuenta ni preocupa de ello. “No tengo
problemas con las fechas sino con el
tiempo pues se me hace raro”
Son las seis de la tarde y el punto de
encuentro es un parque de Miraflores frente a su casa. Llega con casi media
hora de retraso con su típica gorra negra, en buzo y en sandalias. No me pide disculpas
por la tardanza, tampoco las esperaba. Entre tardones no nos vamos a leer las
manos. Él es un hombre que va de frente al grano por eso me pregunta esbozando
una ligera incomodidad “¿Cuánto va a
durar el asunto?” Su seria
curiosidad me intimidó, no lo puedo negar, así que inmediatamente contesté
titubeante que solo demoraríamos media hora pues su desdén y sus respuestas
monosilábicas, al inicio, me hicieron pensar que esta entrevista estaba
perdida.
¿Hace cuánto tiempo vives acá?
No
sé.
¿Por qué te mudaste?
Porque
sí.
¿Te gusta Miraflores?
Mmm…
me da igual.
En ese momento, más que sentir
impotencia por un trabajo perdido sentía pena porque la imagen que tenía del F se desvanecía. Es que ese es mi mayor problema, idealizo mucho a las personas. Sin
embargo hice mi lucha. En mi intento por hacerle más preguntas, un movimiento
mío hizo que el mp3 se activara en mi bolsillo. “¿Son los shains? ¡Puta es una bandaza huevón! Y esa fue la canción mágica que hizo
posible que Daniel cambiara de talante y no dejáramos de hablar por más de dos
horas. Mientras simula el sonido de la guitarra entusiasmado por el tema de los
Shains, le pregunté si extraña los años 70s u 80s. “Los 70s sí, los 80s no. Los 80s fueron una mierda, quién va a
extrañar. “Hubo 50 mil muertos, una crisis total de las instituciones, no había
moral, no había nada. Los 80s fue la
peor época. Que me disculpen todos los músicos ochenteros pero fue una porquería. Lo
único bueno que encontraba era el hardcore y algo de new wave. Después todo lo
demás era un sonido muy plástico, las baterías eran de mentira, los músicos lo
hacían todo con maquinitas. En el aspecto local lo que más abundaba era la
carencia”. Para el F en aquella época tener un instrumento propio era un
lujo. Tener una guitarra o un teclado no estaba dentro de sus posibilidades a
pesar de que Leuzemia ya era una banda con tiempo de formación. “Yo nunca tuve instrumentos, recién en el
siglo XXI conseguí una guitarra es por eso que todos los 80s y 90s en las fotos
de los conciertos siempre salgo con guitarras distintas. La gente dirá, ese huevón
cuántas guitarras tiene y en realidad no tenía ninguna. Me prestaban en los
conciertos, alquilaba para ese fin, hasta que nos salió un viaje a Chile y
entonces ya me iba a dar vergüenza ir al extranjero y pedir una guitarra. Así que entre todos los de la banda hicimos un
esfuerzo y conseguimos una guitarra.”
Arguyo que ahora él es una estrella de
rock y que ya no debe de pasar esas carencias. Me interrumpe antes de terminar
la frase. Escéptico y levantando los hombros me dice que nadie lo conoce. “¿Quién me conoce? Nadie me conoce” Es conocido y respetado en la movida subte,
pero afirma que eso no lo hace ni más ni menos famoso. A pesar de que ama tocar
su guitarra y cantar, detesta estar en el escenario pues si por él fuera no
saldría de su casa nunca y es que aunque no parezca el F es una persona mil por
ciento hogareña. “Lo único que siento
cuando estoy en el escenario es en el momento en que me tengo que ir. Subo al
escenario y yo ya estoy pensando `ta que` todavía faltan dos horas para irme.
No me gusta el escenario, nunca me ha gustado.” ¿Entonces por qué haces
conciertos? “Porque lo considero
necesario para todo. Si alguien viene y me dice que por las canciones que hice
le salvé la vida entonces ya hice algo.
Quiere decir que eso que estoy haciendo vale la pena y que no debería
dejar de hacerlo. Mi sueño en la música
era ser compositor, que alguien cante o toque mi canción ahí estaría feliz.
Puta, estaría Happy. No tendría que salir de mi casa nunca. Detesto salir de mi
casa. Ya en el peor de los casos sería segunda guitarra detrás de todo el mundo
para no cantar ni nada pero nunca hubo
otro que cante así que yo cubrí ese puesto, cagado.”
Daniel no cree que tenga buena voz,
pero le gusta como se escucha a pesar de que no sea una voz de cantante. Tampoco
cree que sepa tocar guitarra como los grandes pues afirma que lo que él hace es
solo rascar la guitarra. A la música lo llevó su pasión desenfrenada por Pink
Floyd desde pequeño y la aparición de grupos argentinos como Almendra,
Aquelarre, Sui Generis, etc. “Yo había
pensado estar aquí un par de años y luego
trabajar en otras cosas pero al
final la vida nos lleva por otros rumbos. Comienzas a tener respuesta de la
gente que le dan al asunto y cuando te das cuenta ya pasaron 20 años. Conmigo
este julio cumplo 30 años de estar
cantando y tocando en un escenario y yo ni cuenta me he dado. Es raro ver que
uno siga haciendo lo que le gusta hacer. Yo hago música, estoy con los amigos
de cuando en cuando, puedo estar solo en mi casa o con mi novia.”
Su casa es su centro de operaciones.
Desde que se levanta a las cinco de la
mañana entra a la computadora a ver una que otra propuesta, a trabajar
en los programas donde él mismo diseña la publicidad de sus conciertos, las
portadas de sus discos o libros. “Yo no tengo porque salir, no tengo ningún
trabajo formal a fuera, ningún jefe que me espera.” Y es que el F es uno de
los pocos, si es que no es el único en nuestro país, que se puede dar el lujo
de decir que vive de lo que le gusta hacer: la música.
Las letras de sus canciones están
basadas en sus experiencias personales, por eso muchos nos hemos identificado
con los miles de temas de su basta discografía. Para él es una experiencia rara
pero bonita que todos los que solemos ir
a sus conciertos tengamos afinidad con sus temas. “Es una experiencia bacán que tú escribas algo y de pronto alguien te
diga que eso es fantástico, que cuándo sale
el otro tema y de pronto se tatúan tu cara en sus brazos o en alguna
parte del cuerpo eso se siente raro, no me la creo. ¿No te gusta? “No, no es que no me guste, al contrario,
a quien no le va a gustar pero es raro porque yo hago canciones para mí.”
En los 80s los temas de Leuzemia eran melancólicos
pues en aquella época era un Daniel F que estaba solo sentimentalmente hasta
que apareció una princesa en su vida.
Tatiana, es el amor que está a su lado hace diez años si es que no son veinte
como él mismo dice. “Ella nunca fue mi
fan, pero se enamoró de la persona que cantaba esas canciones. Se acercó a mí y
logró comunicarse conmigo.” Y él la
quiere desde entonces. Su novia ha sido la única chica con la que ha estado en
una relación de verdad. Antes de conocerla nunca se había acercado a una mujer
y no por esperar a que ellas se acercasen sino por ser tímido y por sentirse
terriblemente feo. Problema que lo llevó a querer suicidarse a los 14 años con
una sobredosis de pastillas porque, de alguna manera, si iba a morir tenía que
ser como un rockero. Felizmente estas solo lograron que durmiera un día entero
sin que nadie se diera cuenta en aquella casa de la unidad vecinal. “Soy feo desde chiquito. Hay un concepto y estándar de belleza masculina
y femenina que existe y yo no estoy dentro de esos esquemas, no estoy en el
diagrama de la perfección. Pero eso sí, soy un feo con autoestima alta. Yo tengo
la autoestima ultravolando. Yo me quiero mucho, me doy besos todo el tiempo y
me felicito todo el rato, pero sin olvidar lo otro, o sea sé ubicarme en el
mundo en que estoy. Yo siempre he tenido las cosas bastante claras desde
chiquito y feo soy y seré hasta el final.” Me cuenta que por eso la F acompaña su
nombre. Es una “f” de feo y no por su segundo apellido que justo da la
casualidad es Fernández.
Este feo no se avergüenza de aquel
loco intento de suicidio que tuvo de pequeño pues estaba haciendo lo que quería
hacer en ese momento, solo que no pasó nada, me dice en un tono cómico. “Generalmente cuando uno es adolescente y
tiene algún drama seguro es porque tiene esa inquietud de que no pertenece a
ningún sitio, no encajas en ningún lugar. Entonces te sientes solo, rechazado,
eres un paria y terminas suicidándote. Yo estaba en esos caminos pero lo que me
amarró a la vida fue la música. Si en los 70s no hubiera habido tanta buena
música o lecturas ya me hubiese suicidado hace rato. Si solo hubiese habido
música más de mi disgusto hace rato me hubiera matado. Ahora vino este compadre Daniel Ripoll. Él es uno de los responsables
de que yo siga vivo. Si tú vas as a mi casa hay toda una ruma de revistas Pelo.
Todos los días agarro una revista y la leo, me tiro a mi cama como si fuera la
primera vez que las leyera.” El F es un apasionado de las revistas y los
libros de rock, todo un coleccionista. Esto le ha permitido tener un gran conocimiento
del origen del rock and roll en el mundo, especialmente en Latinoamérica. Los
tres libros que ha publicado y el cuarto, que está por salir este año, tratan
de esa influencia en la escena del rock nacional y en donde rinde tributo a
grupos legendarios como Los Shains, Los Yorks, Belkings, Los Saicos y toda esa
música subterránea que salió a principios de los 70s.
Para Daniel el rock and roll lo es
todo pero admite que para hacer música en el Perú se debe tener suerte. “Acá hay harta gente que tiene un súper
talento pero que no los ve ni su tía.
Nadie compraría sus discos así nomás.” Le pregunto si el gobierno en el país apoya a
los músicos pero los gestos de indignación en su cara me responden sin
necesidad de una respuesta. “Ta que
esa palabra siempre me ha dado
vergüenza. Apoyar. Yo nunca he pedido
apoyo de nadie. Eso de que la radio y el Estado no nos apoyan a mí francamente
me da vergüenza. Estar esperanzado en las dádivas de gente que no tiene nada que
ver con tu talento o habilidad es una porquería. Yo no he apoyado esto que
están haciendo de que el rock peruano lo pasen por radio y sería bueno porque así los grupos peruanos
llegarían a las radios. Pero ese nunca será mi caso porque yo nunca le voy a
tocar la puerta a nadie y ahora menos que ya la hice
¿Te sientes un ganador?
Claro.
Sí ya la hice hace tiempo.
Contesta riéndose el feo de autoestima alta.
El F es un ganador pero no lo hace
feliz reconocerlo en una sociedad tan desigual y casi olvidada por el gobierno.
No lo han invitado a participar en ningún grupo político a pesar de ser un
activista en apoyar campañas cuando está en juego la democracia y es la corrupción la que lleva la batuta. Por eso lo
vimos presente en todo el proceso de lucha contra la revocatoria. A él no le interesa
entrar en política pues está orgulloso de ser anarquista, no cree en los buenos
gobiernos pero sí en que la gente puede luchar para que eso pase. “Si hay que salir a las calles a protestar hay que hacerlo. Se debe promover
más la participación ciudadana para que las cosas vayan bien. A mí lo que me
falta ver, carajo, es que las cosas en la sociedad estén funcionando. Tenemos
una tara en la música que es la imitación. Todo el tiempo estamos imitando,
copiando o plagiando. Tenemos esa pequeña mala suerte con los músicos y con
todo.”
La imitación y la copia son los
problemas mayores con los que luchan todos los músicos que no es igual a la
piratería me cuenta el F. Esta no le molesta en lo absoluto pues hay mucha
gente que hace ventas ilegales por necesidad y si eso le da de comer a su
familia, él feliz. Sin embargo sí está en contra de algunos negociantes que se
aprovechan del talento de otros. “Cuando
se comenzó a piratear los discos de rock peruano, yo estaba molesto porque no
me pirateaban. A todos los grupos los
pirateaban y del ambiente subte los únicos pirateados eran Los Mojarras. A mí
me llegaba al pincho, no puede ser `conchasumadre` eso quiere decir que la
gente le estaba pidiendo más Mojarras que Leuzemia. Hasta que llegó un lindo
día en que vi mi disco pirateado y dije que bacán `conchasumadre` hasta que por
fin.”
El `Washiman` interrumpe la
conversación para decirnos que ya eran más de las 8 y que cerrarían el parque.
El día había oscurecido y la conversación marchaba sobre ruedas. Así que, para
no abusar más de su tiempo, aunque me confiesa que no tiene nada importante que
hacer, aproveché para hacerle las preguntas finales que tenía apuntadas en el
block de notas.
Daniel en una frase que opinas de…
Silvio Rodríguez… Genio, Ubiergo… Maestro, A la mierda los
demás… consigna, Leuzemia… mi vida, Tatiana…más mi vida, Daniel Ripoll… responsable
de que siga vivo, Fujimori…responsable de que siga vivo para poder ver
a esa basura que se pudra en la
cárcel, la pobreza en el Perú… algo
que se debe remediar si o si, videojuegos…un vicio, tu familia…lo mejor
q me pudo haber pasado, Susana villarán… alguien que se defendió con muchas ganas y espero que corresponda a ese
esfuerzo, Joaquín Sabina…un taurino,
Alan García…un carnicero, la música
criolla…es algo que se quedó en el tiempo, el futbol
peruano… algo que se quedó en la letrina,
Sport Boys… algo que se quedó en la
segunda división jajaj, la educación en el Perú… algo que se quedó muy muy
atrás en nuestro país, el rock argentino…muy especial, la política en el Perú…la utopia, Marco Tulio…asu
madre Turbio pues, Quilca… eterna,
Nietzsche… eterno, Barranco… semi eterno, Dios… gracias a dios soy ateo, Charly Garcia… un drogadicto, la muerte…la
espero sin miedo, Daniel f… feo.
Buena tu entrevista, la disfruté.
ResponderEliminarGracias.
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