Últimamente, chequeo el Facebook y me doy cuenta de que todas las publicaciones que se actualizan en esta red social son vía celular. Veo anuncios como: “ . . . hace medio un minuto a través del BlackBerry”; “… foto publicada hace una hora a través del BlackBerry”; “ … estuvo en Miraflores, Zarate, Jesús María, Magdalena hace 5 minutos a través del BlackBerry”, etc.
Pues sí, ahora todo, absolutamente se hace vía BlackBerry o desde un smarthphone. Gracias a este aparato sabemos dónde y con quienes están nuestros familiares y amigos en tiempo real. Al parecer, es inevitable, que alguien que cuente con un BlackBerry se resista a la tentación de postear sobre lo que está haciendo y en qué punto del a ciudad se encuentra.
La moda ahora es tener uno de estos celulares y postear si es que hoy comiste o no, si estas en el baño, si tienes sueño o no, si te fue mal en el día, si estas enfermo o si estas ebrio. El Nextel, con su estruendoso sonido de alerta, ha sido desterrado en los últimos meses por el este inmediato equipo de comunicación.
No mentiré, la tentación de adquirir uno ha rondado estos últimos días por mi cabeza ya que mi economía ha mejorado un poco. ¿Por qué lo compraría?: Es bonito, tiene internet inmediato hasta el último rincón de la ciudad, cámara y música en un solo equipo. Así ya no tendría que cargar la cámara y el mp4 por separado. ¡Definitivamente muchas cosas ricas en un solo lugar ¡
Sin embargo, cuando estoy a punto de ir a una tienda por ese paradisíaco equipo, la conciencia y la responsabilidad rompen la burbuja de ansiedad por tener uno. Podría pagar por el equipo y tenerlo en mis manos inmediatamente, pero no sé si lograría cumplir con los pagos mensuales ya que a eso se sumarían mis otras deudas. Tal vez, sí, me dice la tentación en el cerebro, pero esto significaría llegar totalmente arrancada a fin de mes sin derecho a disfrutar de mis fines de semana en el centro, barranco, en la casa de un pata o dónde sea.
Por eso querida tentación, te digo ¡NO! y ya lo decidí. Me quedaré con mi celular de pantalla anaranjada, de sonido bajo que se cuelga a cada rato y que en lo peor de los casos se apaga solo. Bueno, algo de automático tiene. Además así dejo algo de curiosidad a los stalkers del Facebook si en algún momento me desaparezco de este mundo angosto del internet.

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